Dos
chilenos y un Suzuki SJ413 baten récord Guinnes de
ascención.-
Un
Suzuki SJ413 de 1986, mucha preparación y perseverancia,
fueron claves en un nuevo récord Guinnes para Chile:
6.688 Mts de altitud en un todo terreno.
21.ABR.2007
A muy poco tiempo de que una numerosa,
bien equipada y costosa expedición alemana hubiera
logrado los 6.646 mts. en territorio nacional utilizando dos
vehículos Jeep Rubicon, una pareja de chilenos, con
muchas ganas, medios limitados, pero con basta experiencia
en el tema offroad, lograron batir la marca y llevar el nombre
de Chile más alto de lo que ellos lograron llegar.
Los tenaces y solitarios expedicionarios, Gonzalo Bravo y
su copiloto Eduardo Canales barrieron con la marca anterior
de altura en vehículo impuesta hace un mes, utilizando
un Suzuki SJ413, equipado íntegramente por ellos, con
medios económicos bastante limitados considerando la
magna travesía y sin mayor ayuda que sus bastos conocimientos
de mecánica 4x4 y su preparación previa. La
marca, de 6.688 m. de altitud, fue lograda ascendiendo el
Nevado Ojos del Salado, volcán más alto del
mundo ubicado en la Región de Atacama, lo cual los
califica para ser reconocidos por los record de Guinnes.
El
Suzuki utilizado, ya había sido modificado de forma
bastante espectacular por Gonzalo Bravo, miembro del Staff
de Twistedandes,
quien utilizando sus conocimientos y sus propias manos ha
logrado un vehículo muy reconocido y respetado en el
medio local, ya que se le puede ver en diversas zonas del
país dando batalla en cuanto raid o evento 4x4 puede
participar. Este vehículo cuenta entre sus modificaciones
con motor Suzuki G16A MPFI Supercargado, caja de transferencia
reducción 4.16, ejes Toyota de 8”, bloqueos en
los diferenciales, suspensión por espirales, neumáticos
Irok de 36”, entre muchos otros tópicos.
Un
asunto personal
No era la primera vez
que estos aventureros lo intentaban, no era primera vez que
la Cordillera de Los Andes y el Suzuki se enfrentaban, ya
en dos ocasiones anteriores, las cuales incluyeron a otros
aguerridos twisteros, tanto el agreste clima
imperante, como problemas mecánicos habían frustrado
la llegada a la meta. Pero, esta vez la montaña tuvo
que ceder ante el pequeño SJ413.
Además de los inconvenientes propios que afectan la
salud, tanto de los dos pilotos, como de su máquina,
la gran variedad de terrenos y lo rudo del clima complicaron
significativamente las cosas, lo que los enfrentó a
zonas de grandes rocas, fuertes pendientes arenosas, dos glaciares
y áreas fuertemente nevadas.
El propio Gonzalo Bravo comenta: "La parte mas difícil
fue el cruce del glaciar principal, con cerca de 800 metros
de longitud, donde la gran cantidad de nieve presente hacía
imposible ver la profundidad de las grietas entre los penitentes,
lo cual requirió de un manejo muy técnico en
esa zona, ya que era imposible siquiera pensar en detenerse,
considerando que andábamos en un solo vehículo".
Este
importante logro es resultado de meses de preparación
y planificación. La ruta fue analizada y cuidadosamente
planificada con meses de anticipación en base a cartografía,
fotografías, imágenes satelitales, referencias
de escaladores conocedores del volcán y usando como referencia
rutas seguidas por expediciones anteriores.
El
vehículo fue también cuidadosamente preparado
con modificaciones y equipamiento adicional, además de
numerosas pruebas en la cordillera de la zona central y a través
de todo Chile, en númerosos encuentros 4x4 que se realizar
por doquier.
Por último, los dos participantes de esta expedición
tuvieron que realizar una prolongada preparación física
y aclimatación para enfrentar la gran altura.
Esta
fue una expedición “a la chilena”: de recursos
muy limitados pero con mucho corazón, y con la colaboración
desinteresada de algunas empresas y numerosos amigos, con el
desafío adicional de tener sólo dos participantes
y sin equipos de apoyo.
Un
fenómeno a nivel nacional.
El logro de esta espectacular hazaña no es solamente
la idea visionaria de estos expedicionarios, sino que pasa
a ratificar la riquísima cultura y conocimiento de
todo terreno existentes en el país desde hace décadas,
con pre3paraciones y modificaciones de vehículos 4x4
al más alto nivel, las cuales no dejan de sorprender
por su espectacularidad, seriedad, y alta tecnología,
posicionando a nuestro país al mismo nivel de que lo
realizado en países mucho más avanzado en cuanto
al tema del 4x4.
Felicitaciones a estos dos suzukeros, que sorteando
todas la vallas y con mucho corazón lograron poner
sus nombres y el de su su país en lo alto.
Desde ahora sabemos que solamente un SUZUKI tiene autorización
para estacionar en la altura más extrema de la montaña,
y lo más seguro es que sea así por un buen tiempo
más.