En
su momento, la gente de CU y su Presidente Jim Guest, declaró
que "Esta batalla legal es muy importante",
no sólo para Consumers Union y Consumer Reports ,
sino para todo americano, que tiene derecho a que una compañía
le informe sobre la seguridad y desempeño de los productos
que puede consumir”. “Los resultados de nuestras pruebas
con el Samurai, demostraron nuestros altos estandares de testeo
y nuestra imparcialidad al enfocarnos sobre un producto. Nuestros
resultados y publicaciones se basan en trabajos muy responsables
y serios, y sólo puieden ser juzgados por los consumidores
americanos."
Finalmente, en el año 2004 y en un movimiento sorpresa,
Consumer Union y Suzuki Motor Corporation dejaron de lado el
juicio de ya varios años, logrando ésta última
que por fin se limpiara el nombre de un vehículo tan
popular y respetado como es el Suzuki serie SJ.

Esta finalización
del juicio no implica dinero alguno como compensación,
sino que incluye una “clarificación” por parte de Consumers
Union, que debe reconocer en diversos medios de comunicación
que el todo terreno Samurai rueda “fácilmente” sobre
los caminos y que su estabilidad no se compromete en lo absoluto
en curvas, aún a velocidades promedio, ya que sus pruebas
pueden haber sido “mal interpretadas o haber sido mal entendidas
.”
Consumer Union
también dice en el acuerdo que “nunca se prepuso
poner en duda que el Samurai se maneja fácilmente en
condiciones de manejo rutinarias.” Y observa que: “Nunca
se tuvo reparos de la seguridad de cualquier otro modelo de
Suzuki” y, de hecho, elogió al Sidekick de Suzuki
y recomendó el Suzuki Vitara/XL-7.
La instituación
americana del consumidor debe referirse al acuerdo siempre que
se mencione la prueba del Samurai. Por ejemplo, cuando los suscriptores
buscan por artículos acerca del Samurai en la web sobre
reportes de manejo de Consumer Union, el acuerdo aparecerá
en la tapa de los artículos.
“No tenemos
problemas en reconocer errores,” dice David Pittle, vice
presidente de CU. “Estamos parados completamente detrás
de nuestra prueba del Samurai, no negamos nuestros resultados
ni criticamos la prueba realizada, sino que lamentablemente,
todo puede haber sido mal entendido.”
Consumer Union
ya se había visto involucrada en una situación
similar cuando en abril de 2000 ganó un ensayo de juicio
sobre un pleito iniciado por la tamién nipona Isuzu,
que demandó que los informes del consumidor
fueron completamente manipulados para hacer ver al SUV Trooper
como extremadamente inestable. Todo parecía que se repetía
con Suzuki, pero esta vez no fue así.
Los funcionarios
de Suzuki dicen el acuerdo ha permitido que el fabricante se
centre en planes de crecimiento en los E.E.U.U. Dichos planes
se enfocan en ventas anuales de más de 200.000 unidades
antes de 2007, lo que se vio de cerca en 2006, donde sus modelos
Forenza (fabricado por GM Daewoo en Corea del Sur) y su SUV
Grand Vitara son éxitos de venta.
Suzuki Motor
Co. dice que el acuerdo fue un triunfo para su lado y es un
antecedente de justicia para la imagen del Samurai, una justicia
que llegó tarde, pero que que finalmente deja en buen
pie al todo terreno; a pesar de que ya se encuentra descontinuado
como modelo.
A veces la justicia
llega tarde y no del modo esperado, pero el Samurai por fin
puede descansar en paz. |